Al año, al menos un centenar de familias de escasos recursos que pasan por la pérdida de un ser querido no tienen los recursos suficiente para enterrarlo, por lo que piden apoyo al DIF municipal para que cubra los gastos, explicó la directora del Desarrollo Integral de la Familia (DIF), Karina Ponzzi Mora
Las familias de escasos recursos deben afrontar dos problemas al momento de morir un ser querido, por un lado el dolor que significa la pérdida de la persona a quien amas, y por el otro la preocupación de no tener cómo solventar los gastos del funeral, ya que éstos suelen ser demasiado costosos.
Para familias que apenas sobreviven con 50 pesos diarios, o menos, el tener que pagar deudas de 10 mil pesos resulta una verdadera odisea, teniendo muchas veces que pedir prestado para atender el imprevisto, pero son deudas que se prolongan por años, explica Ponzzi Mora.
Esto repercute en la economía familiar y hace que una defunción se convierta en una enorme deuda que se suma a las que ya existían, y que mina, de manera considerable, el bolsillo familiar que ahora debe reajustar sus ya de por sí reducidos ingresos.
Cabe señalar que en muchas ocasiones las familias dependen de contribuciones que hacen vecinos y amigos, ya que no cuentan con ningún tipo de ahorro que los ayude a pasar el trago amargo.
La institución apoya a las familias que se acercan en el momento del fallecimiento, únicamente deben presentar el acta de defunción del familiar, su acta de nacimiento, para que se corrobore el parentesco existente con el difunto, y con dichos elementos la dependencia apoya a las familias.